”Palermo no es un hombre… Palermo es un mito”

Publicado: junio 11, 2011 en Fútbol Internacional
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Gol y celebración

Las despedidas en el fútbol duelen, lastiman el sentimiento del hincha del fútbol, más aún si se trata de un jugador emblema, que marcó historia en su club y que supo ser protagonista de momentos importantes que merecen ser catalogados como ‘de película’.

Este domingo, se retira del fútbol profesional Martín Palermo, un hombre que supo convertirse en leyenda en la historia de Boca Juniors y protagonista de muchos hechos que siempre quedarán retratados en los mejores cuadros de ‘La Bombonera’ y también del fútbol argentina en general.

Fue Martín Palermo quien dijo por mucho tiempo que el oportunismo es una de las mejores virtudes de todo delantero. Juro que me es difícil dedicarle un post al ‘Titán’, pues no encuentro las palabras que tanto quiero para poder calificar a Martín, pues siento una mezcla de sentimientos encontrados al saber que cuando se inicie el próximo torneo Apertura, no habrá más Palermo quien grite los goles en la cancha de Boca, no habrá el ‘9’ que lucía con orgullo la cinta de capitán, no habrá ese histórico delantero que se daba el lujo de quebrar récords históricos tanto en Boca como en el fútbol argentino.

El primer recuerdo que se me viene de Palermo es su primer gol a River con camiseta de Boca… en el último partido de Maradona como profesional. Fue un gol a lo ‘Martín’, metiendo todo para inflar las redes del clásico rival, fue un gol polémico sí, pero gol al fin y al cabo y el inicio de un romance que este domingo, se convertirá en una leyenda, pues eso es lo que es Martín Palermo, una leyenda dentro del rico historial de Boca Juniors.

”No la rompió ni mucho menos, pero hizo enloquecer de alegría al Número Doce, metiendo el cabezazo del minuto 67 que penetró como una puñalada en el corazón de River. Tiene el biotipo del clásico punta Xeneize: va bien de arriba, hace sentir su indudable peso físico, muestra de una voluntad inquebrantable para buscar absolutamente todas las pelotas y luchar contra todos (como en la primera parte, cuando quedó solo contra la multitud de rivales que lo neutralizaron). Por si fuera poco bagaje para invadir la piel del fanático Xeneize, jugó su primer clásico y lo definió en la cancha de arriba, ésa que domina a la perfección. Para toda la alegría de su gente”

(Revista el Gráfico – 1997)

Martín y ese gol ante Grecia en el Mundial

Es Palermo aquel quien hizo emocionar a más de uno hasta las lágrimas con ese recordado gol a River en la Libertadores del 2000. Un Palermo que volvía al fútbol tras 6 o 7 meses de para por lesión y al primer balón que toca, anota un gol, quizás el más gritado en la historia de La Bombonera, para sentenciar el pase a las semifinales y humillar a un rendido River Plate.

Fue ese Palermo que venció a Real Madrid en la Copa Intercontinental del 2000 en Japón y le dio el título al equipo auriazul. Fue ese Palermo quien regresó en 2004 a casa tras su periplo por España y que en 2006, vivió uno de los momentos más duros de su vida, al perder a su hijo. Martín no se dejó llevar por el dolor, pidió jugar ante Banfield y marcó dos goles con la mirada puesta en el cielo. Martín es humano, Martín sufrió, Martín honró la memoria de su hijo… Martín siempre estuvo en todo.

Fue ese Palermo que sorprendió con ese gol de media cancha a Independiente en Avellaneda y despertó los elogios de Varsky, fue ese Palermo, el del gol de cabeza en la mitad de cancha a Vélez Sarsfield… y ese Palermo que anotó un gol a River… en su último superclásico.

Palermo, el emblema de Boca, el que supo volver a la Selección con 36 años, casi en el final de su carrera para darle con su gol a Perú bajo una lluvia inclemente, un gol esperanzador en la angustiosa clasificación de la Argentina a Sudáfrica 2010. Diego Maradona, a pesar de las críticas, lo llevó a la cita mundialista y en la fiesta grande del fútbol, Martín supo inscribir su cuota goleadora ente Grecia y celebrarlo como si fuese un juvenil que marca su primer gol en la profesional.

Ese es Martín Palermo, un hombre especial, tocado según Juan Pablo Varsky, por una varita mágica, es el jugador que desde este domingo, pasa a ser un mito. Gracias Martín, por tantas tardes de domingo que llenaron de gloria a Boca Juniors, por todo el sacrificio para llegar a ganarse un nombre en el fútbol.

”Contar con un goleador como vos, además de otro que desbordaba al nivel de Guillermo y otro que construía y distribuía como Román, significaba que más de la mitad del trabajo que tenía que hacer para armar el equipo ya estaba hecho. Bendito ‘98 que nos juntamos todos en el lugar indicado y en el momento justo, para cumplir nuestros sueños más preciados como componentes de un grupo con apetito de triunfos. Futbolísticamente pienso que esos momentos tuyos fueron irrepetibles, porque te consolidaste como goleador ante todos los que dudaban y cuestionaban tus cualidades de definidor”. (Carlos Bianchi)

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